El Xeneize va con
todo lo mejor que tiene a disposición; como el técnico no confirmó el
equipo hay una duda, para asegurarse los tres puntos como local. El
rival viene golpeado y llega como punto a este juego inicial.

El exitoso y hasta heroico arranque en el campeonato local ya es historia y Boca se
dispone a poner en marcha otro sueño que arrastra como la gran
obsesión, para la primera mitad del año: la Copa Libertadores. Una
competencia que marcó la anterior gestión de Carlos Bianchi en el club. El debut será este miércoles por la noche en La Bombonera, desde las 21 y contra el Toluca mexicano.
La mística copera que nació en los tiempos del Toto Lorenzo y que se potenció durante la etapa del Virrey es
un sello distintivo de la historia de Boca. Por lo tanto, el hincha se
entusiasma, espera que los gratos recuerdos de éxitos pasados iluminen
la campaña que larga hoy y, paralelamente, repasa lo más fresco: el 3-2
sobre Quilmes, que redondeó un excelente punto de partida en el Torneo
Final especialmente por los detalles y las dificultades (0-2 parcial,
expulsión de Caruzzo y penal en contra) que envolvieron al
encuentro. De todas maneras, el técnico buscará que se vayan ajustando
las piezas del equipo para que el funcionamiento colectivo sea como
pretende: sólido y confiable.
Toluca no anda bien en el
certamen mexicano y por eso intentará desde esta noche aferrarse a la
chance que le aparece en la Copa. Su prestigio podría resumirse diciendo
que se trata de uno de los equipos más ganadores del fútbol de su país,
con diez títulos, y que cinco de ellos llegaron desde 2000. Su actual
entrenador, Enrique Meza, condujo al equipo en tres de esas vueltas olímpicas.
Tras un verano lleno de noticias importantes, con las vueltas de Bianchi y de Riquelme a
la cabeza, la Libertadores adorna la actualidad azul y oro. El camino
será largo y estará lleno de obstáculos, pero, sin dudas, la ilusión
acompañará al Xeneize desde este primer paso.
Los antecedentes le juegan a favor
La
figura de Carlos Bianchi en Copa Libertadores es sinónimo de éxito y
títulos. Su inigualable curriculum marca que conquistó cuatro veces la
Libertadores, en el '94 con Vélez y en tres oportunidades, 2000, '01 y
'03, con Boca.
Como dato estadístico hay que decir que en las dos
campañas que Boca arrancó el camino copero como local fue con triunfo
y, además, marcó el puntapié inicial de recorrido que desembocó en el
título.
En el año 2001, como defensor del título de la edición
2000, el Boca de Bianchi arrancó con un triunfo en La Bombonera por 2-1
ante Oriente Petrolero. Esa noche del 21 de febrero los goles los
marcaron Omar Pérez y Juan Román Riquelme. En 2003, ya en el segundo
ciclo del Virrey, Boca superó 2 a 0 a Independiente Medellín con goles
de Equi González y Marcelo Delgado.