Luego de la huelga de varios jugadores de Boca en 1984, encabezada por Gareca y Ruggeri, éstos dos jugadores pasaron a jugar en River en 1985. Entonces llegó el partido en el que Boca visitó a River en el Monumental, donde el Jugador N12 copó medio estadio.
Antes de empezar y cuando los equipos aún se estaban acomodando en la cancha, pasó Passucci por al lado del Ruggeri y lo escupió.
El caos con Ruggeri inerte
En la segunda etapa Passucci mete un pase a Ivar Gerardo Stafuza, y éste le devuelve la pared un poco larga, quedando el balón entre Ruggeri que venía y Passucci que iba. El planchazo del Tano fue terrible desde la altura del muslo hacia abajo, en pleno círculo central del Monumental. Expulsado inmediatamente, abandonó el campo de juego mostrándole pulgares abajo a la tribuna San Martín mientras se besaba la camiseta de Boca.
Ya consumado el acto del Justiciero de La Boca
Para completarla, al martes siguiente, en la revista El Gráfico tiró, de yapa una bomba más: “No sé por qué se armó tanto revuelo, si al final Ruggeri sacó la piernita para trabar”
Pulgar abajo para la tribuna de River
Imborrable Boca entrevistó a Roberto Passucci
- Queremos toda la verdad sobre la patada a Ruggeri ¿fue premeditado o una acción de juego?
- La verdad, fue premeditado. El tema del conflicto por la huelga había sido poco tiempo atrás. Y encima después de tanto quilombo terminar yéndose a River fue una bomba para todo el plantel. Encima en el primer tiempo me pisó el empeine en un córner. Ahí dije “a éste lo agarro”. Cuando tiré una pared con Stafuzza y me la devuelve larga, la pelota queda picando y veo a Ruggeri venir de frente. Me nublé. Dejé de un lado el profesionalismo y volví al potrero. Fui a romperlo. Por suerte el giró la pierna antes. Si lo agarro de frente lo destrozo.
Años más tarde nos cruzamos en un programa de Bonadeo junto a Mauricio Macri y Ramón Díaz y en donde no me avisaron que iba a ir Ruggeri. Nos preguntaron por el tema pero los dos quisimos dejarlo atrás. Terminó el programa, nos levantamos y nos dimos la mano con mucho respeto.
Con el encuentro 3-0 para Boca, goles de Ivar Gerardo Stafuza y 2 del Chino Tapia, apareció Centurión, que en seis minutos marcó 3 goles para hacerle media docena a Gimnasia en el Bosque
Regreso de Boca a la Bombonera en 1985, luego de la clausura durante 1984. La foto es el festejo de gol del Chino Tapia, junto con la Oveja Bordet y el Tata Brown.
Hubo 3 polémicos cantos de la barra brava Xeneize para con Ricargo Flaco Gareca en 1984. En medio de la huelga de jugadores, comandada por Oscar Ruggeri, el club en crisis y un futuro incierto:
1Gareca tiene cáncer, se tiene que morir.
2 Siga siga siga el baile al compás del tamboril, que Gareca tiene cáncer y se tiene que morir.
3 Aplaudan, aplaudan no dejen de aplaudir, Gareca tiene cáncer, se tiene que morir.
Ocurre un hecho increible en Estados Unidos, al no tener más suplentes, el Loco Gatti debe ingresar como jugador de campo, reemplazando al lesionado Berta.
Dino Sani dijo: anoche jugamos en Niza, dormimos, nos levantamos para almorzar y con el último bocado en la boca subimos al micro para venir hasta Turín. Cinco horas de viaje. Llegamos al hotel con el tiempo justo para instalarnos y salir para la cancha. ¿Así quién puede jugar? Nadie.
Jugado en el estadio Olímpico de Atenas en el partido despedida a Dimitris Domazos, catalogado por los medios como el mejor jugador de fútbol que Grecia dio en toda su historia
Boca Juniors debió utilizar una camiseta suplente con los números pintados a mano, que con el correr del partido se fueron haciendo borrosos. La mala situación económica del club daba para todo.